• Monday, 24 December 2018
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Lo que me pasó fue por loca, testaruda, mensa y por no medir las consecuencias: Kate del Castillo

Pues por loca, por testaruda, por mensa, por no pensar las cosas, por no medir las consecuencias, obviamente nunca me imaginé. Sabía que iba a ser algo controversial cuando iba a salir el artículo, después de que ya habíamos hecho la visita, y Sean Penn me dijo que quería poner mi nombre. Yo le dije: “Sí, pon mi nombre, de todas maneras van a saber”, pero nunca me imaginé que iba suceder todo lo que pasó.

Llega a la entrevista en punto de las 10 de la mañana, saluda a sus abogados y se sienta frente a mí con ganas de hablar. Antes de que haga cualquier pregunta las hace ella: “¿Cómo viste lo de ayer?” Se refiere a la conferencia de prensa en la que anunció su demanda frente a la PGR y su regreso a México. “¿Lo hice bien?”. Todos los presentes opinan.

Prendo la grabadora y le pido que me cuente qué le ha pasado en los últimos tres años.  La sonrisa se va.

“Miedo” es la palabra que más repite en esos primeros minutos. “Mucho miedo”.

Cuando se hizo público que había visitado a Joaquín El Chapo Guzmán, entonces prófugo, su vida cambió para siempre.

“Sé que siempre estaré asociada a eso, lo sé, no habrá periodista que no me pregunte sobre eso –me dice–, pero lo que me pasó en estos años es injusto, es una persecución que sé injusta.”

Me cuenta de lo público, los inventos, los rumores, las críticas, los insultos, las redes sociales.

Lo gubernamental es lo peor, porque para Kate no hay duda de que todo lo demás lo causó la insólita persecución gubernamental que incluyó todas las filtraciones posibles. Las investigaciones, las auditorías. Cuenta de la noche que, a las cuatro de la mañana, autoridades estadunidenses llegaron a su casa de Los Ángeles para entregarle un citatorio a petición del gobierno mexicano, de cómo no sabía qué hacer, a quién llamar, qué le sucedería. “Eran como ocho personas, yo en calzones y una camiseta, llamando a mi abogado, a mi mejor amiga…”

La interrumpo.

–¿Hoy entiendes por qué te pasó todo esto?

–Pues por loca, por testaruda, por mensa, por no pensar las cosas, por no medir las consecuencias, obviamente nunca me imaginé. Sabía que iba a ser algo controversial cuando iba a salir el artículo, después de que ya habíamos hecho la visita, y Sean Penn me dijo que quería poner mi nombre. Yo le dije: “Sí, pon mi nombre, de todas maneras van a saber”, pero nunca me imaginé que iba suceder todo lo que pasó, cómo iba a imaginar que iban a agarrar a El Chapo, que yo iba a hacer enojar tanto al gobierno, porque sí estuvieron muy enojados.

–¿Entiendes la lógica de algún ciudadano que se pregunta por qué fuiste a verlo, por qué fuiste amable con él, por qué fuiste a ver a ese cabrón, a ese asesino, a ese delincuente?

–Sí, claro, porque también soy ciudadana, también he sido golpeada por el crimen organizado, o sea todos, y entiendo perfecto. Lo que pasa es que para mí sí son cosas como cuando Julio Scherer fue a ver a El MayoZambada, entiendo que no soy periodista, pero fui porque le quería presentar a unas personas, para que viera que íbamos a hacer el proyecto del que él me había dado los derechos a mí. Eso me parecía oro puro para mi carrera, para hacer algo grande y poder hacer cosas. Siempre estoy buscando películas, historias y proyectos.

–Estabas ahí solo por lo profesional...

–Totalmente, y le puede gustar a la gente o no y entiendo, pero no fui para adularlo, nunca escribí nada adulando al señor, todo el mundo sabemos quién es. Nada más que no era mi posición dar parte a las autoridades, dar parte de qué, ese es trabajo de ustedes señores (las autoridades) y no lo han encontrado porque no han querido, de entrada. Pero ese no es mi trabajo, yo nada más fui pensando en mi carrera, en mi profesión y en poder hacer eso, nada más.

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