• Jueves, 05 Octubre 2017
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Razones por las que la violencia de género no se ha podido erradicar

El acoso sexual y su denuncia tienen una mayor visibilidad en nuestros días, aunque esto no es suficiente. Las redes sociales han jugado un papel importante, y han logrado sacar lo mejor y lo peor de cada persona. Basta con echar una mirada rápida a los comentarios vertidos en publicaciones sobre violencia de género para darnos una idea de los puentes entre la concientización de esta problemática y las calamidades de los prejuicios y las costumbres de cada individuo.

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia hace diferencia entre el hostigamiento sexual (Hs) y el acoso sexual (As). Mientras que el primero tiene que ver con el ejercicio del poder en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar; el segundo, es un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o distintos eventos, y no está relacionado con el ámbito laboral. Por lo que este último sucede en cualquier momento y en cualquier lugar.

En la Ciudad de México se han puesto en marcha acciones que intentan contener esta situación sin mucho éxito, ejemplo de ello son los vagones del metro exclusivos para mujeres. Con el paso de los años esos vagones dejaron de funcionar con un horario temporal y se volvieron 24/7. La medida se replicó en otros sistemas de transporte y terminó por convertirse en una acción cuyo resultado sólo radicó en la contención. De ese momento a la fecha no se ha incluido algún complemento que garantice la seguridad de las mujeres. Para muchos ha sido más sencillo dejarlo hasta ahí. Seguir operando el transporte colectivo de esta forma es renunciar a lograr un cambio.

Lo que la Ley marca

Todas las entidades federativas están obligadas a establecer políticas públicas que garanticen el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. Así como diseñar programas que brinden servicios reeducativos integrales para víctimas y agresores.

Se considera que la violencia de género es aquella en la que los actos individuales o colectivos transgreden los derechos fundamentales de las mujeres y propician su denigración, discriminación, marginación por el simple hecho de ser mujeres. En este contexto, es obligación de los tres órdenes de gobierno prevenir, atender, investigar, sancionar y reparar el daño que les inflige.

La ONU considera que entre los factores que impiden la eliminación de la violencia contra la mujer se encuentra en el financiamiento, el cual es clave para dotar de recursos a las diferentes iniciativas que buscan lograr cambios concretos y significativos en la calidad de vida de las mujeres. Muchas veces resultan insuficientes o son inexistentes.

Asimismo, la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, refiere que una de cada tres mujeres sufre violencia durante su vida. Casi la mitad del total mundial de mujeres víctimas de feminicidio en 2012 fue asesinada por su compañero sentimental o por algún familiar.

Por su parte la OMS señala que la violencia contra la mujer constituye un grave problema de salud pública así como una violación a los Derechos Humanos; estima que a nivel mundial 35 % de las mujeres han sufrido violencia física y/o sexual en algún momento de su vida. En este contexto, el mismo organismo afirma que el 38 % de los asesinatos de mujeres que se producen son cometidos por su pareja masculina.

Revictimización

En la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia se señala que para efectos del hostigamiento o de acoso sexual, los tres órdenes de gobierno deberán:

—Reivindicar la dignidad de las mujeres en todos los ámbitos de la vida.

—Crear procedimientos administrativos claros y precisos en las escuelas y los centros laborales para sancionar estos ilícitos e inhibir su comisión.

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