• Martes, 24 Abril 2018
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Una experta en imagen analizó a cada candidato durante el debate. Y así les fue...

Los estrategas de campaña tienen la posibilidad de fabricar o rehacer una imagen, pero esta difícilmente tendrá impacto...

Actualmente, la mayoría de los partidos políticos están conscientes de que el candidato que aspira a ocupar el cargo de presidente debe de tener una imagen favorable entre los militantes del partido y del electorado en general.

Cada código de comunicación es importante, pues ya no es suficiente que el aspirante político tenga determinado número de años de militancia en un partido o experiencia en algún puesto político, es necesario también tener una imagen que proyecte ciertos atributos como seguridad, confianza, cercanía, inteligencia y honestidad, así como tener la capacidad para gobernar un país y ganar votos. Esta imagen deberá ir acorde a lo que se espera de un líder político, en este caso lo que se espera del presidente de México.

Hoy en día los estrategas de campañas tienen la posibilidad de fabricar o rehacer una imagen, pero esta difícilmente tendrá impacto entre los electores si no tiene sustentos verdaderos. Se deberán emplear las potencialidades y mejores rasgos de las personas para destacarlos y lograr que sean motivadores de percepciones positivas.

En cuestión de imagen política no ganan los mejores, sino aquellos que saben vender mejor sus ideas, impactando en la mente de las personas, aprovechando las oportunidades y por supuesto, tomando ventaja de las equivocaciones de sus adversarios. 

La imagen de Andrés Manuel López Obrador

El candidato de estilo tradicional, con un alto nivel de conocimiento entre los mexicanos, quiere proyectar a un hombre maduro y sencillo. En contraste con años atrás, se le nota sereno, pacífico y sonríe, incluso cuando se defiende de los ataques de sus adversarios. Se proyecta como defensor del pueblo, cayendo muchas veces en el populismo, su gran desafío es la guerra con los periodistas. Deja entre la ciudadanía un mensaje de incertidumbre, ser el salvador de la injusticia social o el personaje que nos puede llevar a la ruina.

La mayoría de las veces aparece con camisa blanca, lo cual comunica ser accesible y honesto, asociación positiva para su mensaje “anticorrupción”.

No desea ser asociado con una apariencia rígida, ni opulento, sino lo contrario. Sus canas le ayudan a reflejar su experiencia política, una de sus mayores fortalezas.

Utiliza las redes sociales eficientemente, tiene el mayor número de fans respecto a sus adversarios, hacen parecer que él mismo es quien escribe, lo cual es muy benéfico.

Lanza muchos videos sin edición y al aire libre, esto le ayuda a generar mayor cercanía, utiliza mensajes directos y personales, exponiendo su opinión de manera auténtica, dando la sensación de entablar un diálogo emocional. Dice lo que piensa y aprovecha cada ocasión para darle la vuelta a los ataques de sus adversarios.

Su comunicación verbal sigue siendo deficiente, por lo que los videos suelen ser aburridos por su forma de hablar, lenta, plana, dispersa y con muletillas.

La imagen de Ricardo Anaya

Candidato con un gran nivel educativo e intelectual con destacada claridad y estructura de ideas. Muestra su multitalento, pero parece no poder esconder su personalidad retenida, su sonrisa es poco auténtica, y mostrar entusiasmo es uno de sus grandes retos, la mayoría de las veces luce muy controlado, lo cual le impide ser cercano y empático.

Se posiciona como el candidato a vencer por sus antagónicos echado para adelante y capaz de enfrentar al régimen. No ha logrado empatar con los seguidores de los partidos que conforman el Frente, PRD y Movimiento Ciudadano.

Su imagen es demasiado juvenil. El uso de la camisa blanca lo hace ver mas pálido, en general su complexión física no le ayuda a verse fuerte.

Cuenta con una buena cantidad de fans, utiliza los mismos contenidos para plataformas que tienen objetivos diferentes, utiliza más fotos que videos, lo cual no conecta con el público más joven y desaprovecha para lograr mayor interacción.

En los discursos siempre se apoya con una hoja en la mano para darse seguridad, pero para un candidato a la presidencia le resta fuerza, lo hace ver inexperto o falto de preparación. Por su perfeccionismo, su oratoria carece de naturalidad, requiere de mucha más expresión corporal. Su tono y timbre de voz son buenos.

Uno de sus aciertos es que comparte selfies o fotos tomadas por él mismo con jóvenes, lo cual le ayuda a acercarse a este grupo de votantes. Los videos que comparte son editados, con mayor producción, lograría mayor interacción con videos más naturales y espontáneos.

Utiliza hashtags o etiquetas en sus publicaciones. Incorpora mensajes emocionales y personales publicando fotos familiares, aunque a veces las abusa y exagera. Publica documentos como evidencia para desmentir los ataques.

La imagen de José Antonio Meade

Su imagen es la de servidor público, experto y preparado en términos económicos y financieros, se afirma siempre como un hombre honesto y que nunca se ha enriquecido indebidamente; aunque es el candidato del presidente en funciones, pudo darle una nueva imagen al PRI y sin embargo esta doble naturaleza lo hace representante de grandes incoherencias.

En sus fotos muchas veces utilizan demasiado retoque, lo cual lo hacen perder naturalidad y cercanía. Realiza avisos sobre sus apariciones públicas y realiza transmisiones en vivo, todos son monótonos, con muy poca interacción por sus pocos seguidores y con contenidos repetitivos, poco interesantes.

Los seguidores con los que cuenta en redes sociales son muy bajos respecto a sus adversarios. No hay un mismo estilo en los contenidos. Utiliza videos con gran producción e incorpora mensajes emocionales y personales, hace uso de la imagen de su esposa para simpatizar con la gente.

Comunica una personalidad madura, amable, abierta, tranquila y diplomática. Le falta proyectar osadía, liderazgo y convicción. Se percibe una buena persona pero un candidato débil. Se destaca que hable de la enfermedad del vitiligo abiertamente.

Tiene muchas fallas en su imagen personal. A veces la ropa parece demasiado amplia, lo cual denota su sobrepeso y no tiene definida una vestimenta, lo cual no ayuda a asociar su imagen, al contrario la hace difusa. Debido a su escaso cabello y al arreglo de este cuando está al aire libre, se ve desarreglado.

Tiene la habilidad de dar discursos con estructura, sin tener notas, pero pierde impacto por hablar en un sólo tono, tener poco énfasis y hacer cierres de mensajes débiles.

La imagen de Margarita Zavala

La única mujer candidata, con ideales humanistas, que proyecta un trato diplomático, amable y cálido. Comunica una personalidad con convicción a su causa y entusiasmo, a menudo se le ve sonreír, lo cual le ayuda a mostrar su carisma. Tratando siempre de disociarse de su esposo y destacando la posibilidad de un gobierno honesto.

No muestra material sobre su experiencia política, lo cual le ayudaría a cubrir la carencia de experiencia para gobernar. En las fotos siempre se muestra cercana en interacción con sus seguidores.

Es la única en aparecer con vestimenta formal, lo cual le ayuda a proyectar una imagen de liderazgo ante sus pares. Ha mejorado su apariencia e imagen personal, en comparación con los años anteriores, se maquilla y se nota el arreglo en su cabello. Tiene un estilo casual con colores neutros y acentos con accesorios típicos mexicanos. Aunque no logra una imagen de campaña definida.

Sus videos son los que mejor producidos están, con edición de música y cortinillas. En la parte final de cada uno la candidata despide con una gran actitud, se inclina mucho a hablar de temas a favor de las mujeres, y ha tomado esto como estandarte lo cual genera comentarios negativos de ser feminista.

Utiliza hashtags o etiquetas en sus publicaciones. Cuenta con contenidos propios y los comentarios siempre guardan estilo como si ella escribiera, responde siempre a las críticas y tuitea directamente a sus contrincantes.

En sus redes sociales muestra un crecimiento en su comunicación verbal, comunica bien sus emociones al compartir sus mensajes, no obstante, debe mejorar dicción y volumen de voz, a veces proyecta poca fuerza. 

La imagen de Jaime Rodríguez, El Bronco

El candidato independiente incluido en desfase con el resto lo cual le trae una desventaja. El único que usa su sobrenombre como marca, su personalidad le hace honor a su apodo, ya que muestra a un hombre fuerte de carácter, reacio y sin miedo que usa la bandera de la justicia en respuesta a lo vivido en carne propia.

Su trayectoria como gobernador no lo favorece y a pesar de ser el primer independiente en la historia de México, no cuenta con resultados que hablen de sus capacidades.

Con mucho aplomo, estilo propio y vestido como norteño, utiliza frases rudas, toscas, y se dirige a los ciudadanos como "raza". Algunas veces sobrepasa sus frases machistas, por lo que ha sido muy criticado.

En su discurso habla de las exigencias del pueblo, es franco a la hora de hablar, con una forma sencilla y demasiado coloquial lo cual lo hace empático con la gente.

Sabe vestirse de acuerdo a la ocasión, su cabello es ordenado y rígido, siempre bien afeitado, su imagen es cuidada y trata de no vincular los colores que usa con ninguno de los partidos.

Después del primer debate tenemos más que tomar en cuenta, pues ya no hay pretexto para exigir el México que queremos y merecemos por el gran país que somos y no dejemos de hacernos la pregunta acerca de cada candidato: ¿qué tan presidencial se ve?

Claudia Borrel

Comunicadora y consultora de Imagen, apasionada por todo lo nuevo, interesada en lo simple de la vida y en lo profundo de la existencia.

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