• Jueves, 17 Mayo 2018
  • Mi Magazine
  • 226
Qué es la ‘Indoor Generation’ y por qué deberías dejar de formar parte de ella

Una tos que no tendría que estar ahí interrumpe tu serie favorita. Te descubres un sarpullido en la piel ante el espejo del baño. Tus pensamientos vuelan de un lado a otro mientras tratas de concentrarte bajo la luz del salón. Das vueltas y más vueltas en la cama en busca de la postura adecuada.

Esta serie de hechos cotidianos parece inofensiva. Pero, a la luz de algunas investigaciones, no lo es: son problemas asociados a la calidad del aire que respiramos en el interior de las casas, un aire que, por desgracia, inhalamos durante el 90% de nuestro tiempo, según estima la OMS.

Eso convierte a los urbanitas de hoy en la 'Indoor Generation', un generación que vive atrapada entre cuatro paredes. Una generación que, según la Agencia de Protección Ambiental de EE UU, respira continuamente un aire hasta cinco veces más contaminado que el que circula por el exterior.

Sobre este término, 'Indoor Generation', gira el nuevo vídeo de concienciación de VELUX, una compañía danesa fabricante de ventanas que busca alertar de los peligros de este estilo de vida.

En él, esta generación es descrita como aquella que vive en la oscuridad, atrapada en espacios con mala ventilación, con un aire viciado, inmóvil, suspendido. Una niña narra los efectos de habitar en esa atmósfera: problemas respiratorios, asma, propensión a los resfriados, dificultad para conciliar el sueño y concentrarse.

Efectos que varios organismos ya cuantifican: el Instituto Fraunhofer estima que vivir en hogares mal acondicionados eleva el riesgo de sufrir asma en un 40%, al tiempo que prevé que cada tercer hijo de una familia sufrirá esta enfermedad o desarrollará alguna alergia.

La 'Indoor Generation' está formada masivamente por los habitantes de las ciudades, que en Europa son ya cerca del 75% del total. Pese a la magnitud de las cifras, el fenómeno aún permanece oculto: una encuesta de YouGov concluye que, en España, creemos que pasamos el 61% del tiempo encerrados cuando en realidad lo hacemos el 90%. En este sentido, los más ingenuos con el asunto son los italianos (57%), y los más realistas los ingleses (71%). Otro dato inquietante: el 15% de la muestra admite no salir ni una sola vez de casa en las 24 horas del día.

En la práctica, evitar que el aire interior se ensucie es difícil. La mayoría de las acciones cotidianas -limpiar, cocinar, e incluso dormir y respirar- enturbian el ambiente. Y cada material -paredes, pinturas, electrodomésticos- puede emitir químicos, polvos y microfibras, entre otros, que irriten las vías respiratorias. Dicho esto, es posible mejorar la situación desde ya.

Son varias las cosas que hacer al alcance de cualquiera (y en las que no todo el mundo repara): abrir las ventanas tres veces al día, dejar una abierta cuando nos duchamos o encender siempre el extractor al cocinar, entre otras cosas. Medidas básicas pero efectivas para adaptar nuestros hogares al modelo de casa circadiana, que no es otro que el que respeta los ritmos de la naturaleza gracias a niveles de luz y ventilación que emulan las condiciones exteriores.

Lograr viviendas más sanas y visibilizar el problema de la contaminación interior es la receta más inmediata para acabar con esta 'Indoor Generation', que no solo causa efectos a largo plazo: hoy, la habitación donde duermen los niños de una familia puede ser la más insana del hogar, según concluye la Universidad de Copenhague. Por ello, no dejes pasar más tiempo: difunde el problema, abre las ventanas de tu casa con frecuencia y, por supuesto, sal más a la calle.

blog comments powered by Disqus