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¿Cómo viven y entrenan los atletas norcoreanos previo a los Juegos Olímpicos de Invierno?

A pesar de la endeble economía para sustentar a los atletas, los norcoreanos suman 57 medallas en su historia deportiva

Sin duda, el gran protagonista en estos próximos Juegos Olímpicos de Invierno (JOI) celebrados en Pyeongchang, Corea del Sur; será la presencia de la delegación norcoreana justo en medio de las tensiones que hay entre el régimen de Kim Jong-un con Corea del Sur y sus aliados de Occidente. Los ojos, no sólo del mundo del deporte, sino de la élite global más poderosa, estarán atentos a la retórica de los norcoreanos fuera de su país.

Pero, ¿qué hay de los atletas norcoreanos que delante del roce diplomático, representarán a su país en una de las justas deportivas más importantes del mundo?

La reclusión de Corea del Norte deja mucha información fuera del alcance del resto del mundo, eso también implica el programa atlético estatal de los deportistas, sin embargo la información acumulada de los medios estatales del régimen, las opiniones de los analistas, los testimonios de desertores y el historial de los deportistas, dejan explayadas muchas características de cómo viven y trabajan los atletas norcoreanos.

Corea del Norte y los juegos olímpicos

La delegación norcoreana es protagonizada por el equipo de hockey femenil, el cual decidió unirse con sus competidoras del sur para formar el “Team Korea”, hecho que nunca antes se había visto en una competencia olímpica y que fue aprobada por el Comité Olímpico Internacional. También destaca la participación de Ryom Tae-ok y Kim Ju-sik, la pareja de patinaje artístico que arrasó en la clasificación para los JOI y que tiene altas probabilidades de pisar el podio.

Si revisamos el historial norcoreano en los JOI, su participación data desde Tokio 1964 donde incluso ganaron su primer medalla después de que Han Pil-hwa ganara la plata en la carrera de patinaje femenino de 3 mil metros, siendo la primera de dos medallas conseguidos en competiciones invernales.

Las disciplinas en las que más ha destacado Corea del Norte son las de judo, levantamiento de pesas y gimnasia, en los olímpicos de verano con 54 medallas. En la última justa de Río 2016, adquirieron 7 medallas.

De esas 54 medallas, 16 son de oro donde atletas como Lee Eun-ju (Río 2016), Kye Sun-hui (Atlanta 1996, Sydney 2000, Atenas 2004), y Hong Un-jong (Beijin 2008) son considerados los deportistas más grandes e icónicos en la historia del deporte olímpico norcoreano.
Incluso en el torneo de fútbol más importante a nivel femenil del mundo, la selección norcoreana se encuentra actualmente en el onceavo lugar del ránkin general de la FIFA, a pesar de no haber participado en el último mundial de 2015 por cuestiones de dopaje.

Programa de atletismo estatal

Según expertos en sociología norcoreana, los atletas son detectados desde niños en los patios de las escuelas donde explotan sus habilidades deportivas y son adoptados por el ejército, gremios obreros, o policía estatal quienes se encargan de patrocinarlos y entrenarlos; típico en los planes de desarrollo deportivo de regímenes comunistas como en la China de Mao y la Unión Soviética.

Para la cultura norcoreana el rendimiento deportivo es tan importante como la lealtad y el honor a la familia, así lo dijo Toshimitsu Shingemura, profesor de la Universidad de Waseda en Tokio y experto en sociología norcoreana. «Por lo general los atletas norcoreanos provienen de familias que adoptan la ideología del Estado como guía de vida y por supuesto, que tengan buenos contactos en el ejército o en los gremios obreros», dijo el académico.
Este hecho desde luego, representa el acceso tanto del deportista como de sus familias a la élite norcoreana, ya que el deporte es sinónimo de disciplina, trabajo, honor y patriotismo; así lo aseguró Christopher Green, analista estadounidense de las dos Coreas.

Un Yong-hak, ex jugador de fútbol de la selección norcoreana entre 2002 y 2012, pero nacido en Japón, dijo que después de los entrenamientos los deportistas recibían una atención privilegiada para la vida en Pyongyang. «Después de entrenar nos daban carne, pescado, arroz, sopas y mucha comida. En un país donde la hambruna está a la orden del día», relató.

¿Deserción de atletas?

A diferencia de países como Cuba donde sus atletas aprovechan salir de la isla para buscarse una vida mejor y abandonar la concentración deportiva, sólo ha habido un caso de deserción durante el campeonato mundial de judo celebrado en España, donde una competidora conocida como Hwangbo huyó con su familia a China en 1997.

Fuera de ese caso, nunca ningún otro atleta norcoreano ha abandonado su concentración ni a su país. Puede ser por la permanente vigilancia que reciben los atletas por parte de las fuerzas de seguridad que otorga el Estado cuando los atletas salen del país.

Renovación de imagen

Así como hay evidencias de cómo puede funcionar el programa de atletismo, los analistas aseguran que la participación del aislado país representa una ventana al exterior para mostrar mayor empatía del régimen en medio de las constantes sanciones económicas propiciadas por Occidente.

Las agencias de inteligencia estadounidenses afirman que se trata de una “cortina de humo” para desviar la atención de la comunidad internacional mostrando una Norcorea que intenta integrarse al mundo, sin embargo el objetivo es desviar la atención del avance en su actividad nuclear.

Independientemente de las hipótesis en torno a la participación de Corea del Norte en los JOI, será agradable ver la integración de un país aislado del mundo que pretende una reunificación con su vecino del sur. Si la política y la diplomacia no puede reducir las tensiones, el deporte parece que sí.

Los Juegos Olímpicos de Invierno comenzarán de celebrarán del 9 al 25 de febrero en Corea del Sur.

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